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Seguros de carga13 de julio de 2026 · 5 min de lectura

¿Qué cubre (y qué no) un seguro de carga?

¿Qué cubre (y qué no) un seguro de carga?

El supuesto más común: "ya está asegurado, ¿no?"

Es una de las frases que más escuchamos de empresas que importan por primera vez: asumen que, por pagar flete a una naviera o a un transportista, su mercancía ya viaja protegida. No es así. El transportista solo responde por una fracción mínima del valor de la carga — en muchos casos, apenas unos cuantos dólares por kilogramo — y únicamente si se demuestra su responsabilidad directa. Un seguro de carga es una póliza aparte, contratada por el dueño de la mercancía, pensada para cubrir el valor real de lo que se está moviendo.

Qué sí cubre un seguro de carga

En términos generales, una póliza de carga en tránsito protege contra:

  • Daño físico a la mercancía durante el transporte (golpes, volcaduras, caídas de contenedor).
  • Robo total o parcial del embarque.
  • Pérdida total por accidente: incendio, colisión, hundimiento.
  • Mojadura o contaminación por filtración durante el tránsito marítimo o terrestre.
  • Eventos de fuerza mayor en ruta, según las condiciones específicas de la póliza.

Qué normalmente NO cubre

Igual de importante es saber qué queda fuera, porque es justo ahí donde surgen la mayoría de las reclamaciones rechazadas:

  • Defectos propios de la mercancía: empaque deficiente o vicio oculto del producto.
  • Demoras en la entrega, aunque generen pérdidas comerciales reales.
  • Daños atribuibles a mal manejo por parte del propio embarcador.
  • Guerra o actos de terrorismo, salvo que exista un endoso específico para ello.
  • Mercancía no declarada correctamente en la factura comercial.

Dos preguntas que debes hacer antes de firmar

  1. ¿La cobertura es de puerta a puerta o solo durante el tramo principal? Muchas pólizas solo cubren el trayecto marítimo o terrestre más largo, dejando descubiertos los tramos de carga y descarga local — justo donde ocurre buena parte de los daños.
  2. ¿El valor asegurado es el valor factura o un valor pactado distinto? Si el valor asegurado queda por debajo del valor real de la mercancía, cualquier pago de siniestro se reduce proporcionalmente.

Cómo se traduce esto en una reclamación real

Cuando sí ocurre un siniestro cubierto, el proceso típico es: reportar el incidente de inmediato, documentar el daño con fotografías y el acta correspondiente (naviera, transportista o autoridad), y entregar la factura comercial junto con la póliza vigente. Mientras más clara sea la documentación desde el origen, más rápido se resuelve el pago — por eso conviene tener la cobertura bien definida antes de que la mercancía salga de la bodega, no después.