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Importación-Exportación21 de septiembre de 2026 · 6 min de lectura

Nearshoring en México 2026: por qué sigue siendo la gran oportunidad logística

Nearshoring en México 2026: por qué sigue siendo la gran oportunidad logística

Los números detrás del nearshoring en 2026

México recibió 23,591 millones de dólares de inversión extranjera directa (IED) solo en el primer trimestre de 2026 — un máximo histórico para ese periodo, y el tercer año consecutivo de crecimiento en IED del primer trimestre (9.0% en 2024, 5.2% en 2025, 10.4% en 2026). En 2025, el país cerró con 40,871 millones de dólares de IED según la Secretaría de Economía, de acuerdo con datos reportados por México ¿Cómo Vamos?. Lo más relevante no es solo el monto: más de la mitad de esa inversión ya tiene motivación explícita de nearshoring, una proporción que hace apenas cuatro años no superaba un tercio del total.

Dónde se está concentrando la inversión

México captó 52 proyectos de inversión extranjera nueva en 2026, concentrados sobre todo en manufactura avanzada, tecnologías de la información, logística e infraestructura, y energías renovables. Las regiones que lideran esta ola son consistentes: Monterrey, como uno de los polos más consolidados gracias a su industria manufacturera y siderúrgica; Guadalajara, posicionada como referencia tecnológica; Ciudad Juárez y Tijuana, por su vocación de logística binacional en la frontera; y el corredor del Bajío (Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí), que sigue sumando plantas.

El cuello de botella que nadie puede ignorar

El crecimiento acelerado de proyectos está presionando al sector logístico, que necesita modernizarse al mismo ritmo que llega la inversión. La disponibilidad de suelo industrial calificado está en mínimos históricos en las ciudades más demandadas. A eso se suman limitaciones de infraestructura eléctrica, de agua industrial y de conectividad vial en algunas regiones — restricciones que, según reportes del sector, son hoy el principal factor que los inversionistas evalúan al decidir dónde instalar una nueva planta.

Por qué esto importa incluso si no eres una planta nueva

No hace falta estar construyendo una fábrica para sentir el efecto del nearshoring. Más plantas significa más proveedores, más insumos moviéndose entre fronteras, más demanda de transporte y almacenamiento — y más presión sobre una infraestructura logística que ya estaba operando cerca de su capacidad. Para cualquier empresa que ya importa o exporta en estas regiones, esto se traduce en rutas más saturadas, tiempos de espera menos predecibles en puntos clave, y más valor en contar con visibilidad real de cada embarque en lugar de asumir que todo seguirá moviéndose al mismo ritmo de siempre.

Cómo prepararse para seguir creciendo en este entorno

El nearshoring no muestra señales de desacelerar — pero tampoco la presión sobre la infraestructura que lo sostiene. Las empresas que mejor están navegando este entorno son las que dejaron de operar a base de llamadas y seguimiento manual, y centralizaron su logística en un solo lugar donde pueden anticipar retrasos, reaccionar rápido ante cambios de ruta, y tener su documentación lista antes de que la necesiten con urgencia. En un entorno donde la demanda sigue creciendo más rápido que la infraestructura, la visibilidad operativa deja de ser una ventaja — se vuelve una necesidad básica para seguir compitiendo.